ACTUALIDAD

22 de junio 2017

Proyecto sobre Sexualidad y Discapacidad Intelectual

La Asociación Chilena de Protección de la Familia (APROFA) está trabajando en un proyecto de sexualidad y discapacidad intelectual, en el que se educa a niños y niñas, jóvenes, madres, padres y profesorado sobre los derechos sexuales y reproductivos de las personas en esa situación.

Por Valentina Silva 

Proyecto Sexualidad y discapacidad intelectual

En la foto un grupo de personas, mujeres y hombres conversando, guiados por el equipo de  APROFA.

Este proyecto, financiado por la Federación Internacional de Planificación Familiar a la que se encuentra afiliada APROFA, un fondo presidencial y aportes personales, busca abordar temas como  identidad y roles de género, orientaciones sexual, prácticas y conductas sexuales, salud sexual, entre otros vinculados con este ámbito de la vida de las personas.

Para ello, están realizando intervenciones en establecimientos educacionales en las comunas de Putaendo y Santiago puesto que “la descentralización siempre ha sido una característica de nuestras propuesta, la educación sexual debe llegar a cada rincón de nuestro país”, para niños y jóvenes de entre 12 y 22 años.

APROFA, es una corporación de interés público, sin fines de lucro, dedicada a brindar servicios de atención, capacitación y promover iniciativas, leyes y políticas en materias de salud y educación sexual y reproductiva, reconociendo que la sexualidad es un aspecto natural e integral de la vida, y por tanto derecho humano fundamental.

Según su directora ejecutiva Débora Solis “hace mucho tiempo detectamos la necesidad de salirnos de la educación básica y media solamente como ámbito de intervención y poder indagar en la situación que viven niños y niñas que se encuentran en situación de discapacidad”. Para la asociación es importante también junto con este proyecto desarrollar y construir una propuesta de política pública que incorpore a los niños (as) y jóvenes en situación de discapacidad, “que no los marginen con un supuesto estereotipo de que no lo necesitan o que no son seres sexuados”.

Para Débora Solis esta situación es preocupante porque “parece que lo que aquí tenemos es una situación de vulneración de derechos, relacionado con que el Estado no ha sido capaz de acompañar ni a las familias ni a los educadores en un proceso en que la niñez prime sí o sí.” Chile, en comparación con la región está “muy mal, el país puntúa en el último lugar en materia de cumplimiento de educación integral de la sexualidad. Para los niños y las niñas que viven con algún tipo de discapacidad, hay serias materias del Estado.”

El proyecto será mostrado en un seminario en agosto de este año, donde darán a conocer todo el material audiovisual con el que han estado trabajando y la propuesta de política pública que esperan se pueda implementar en la educación sexual para personas en situación de discapacidad.